viernes, 18 de noviembre de 2016

Entrada

              Más con ánimo de conservar escritos o pensamientos que la vida me vaya trayendo que con otra intención, comienzo aquí, sugerido por una buena amiga, esto que una persona que me conoce bien ha bautizado como mi Porreblog, en alusión al abuelo porreta que todos (o casi todos) llevamos dentro. Si alguien, por casualidad, distracción o conminación de mí mismo, acaba aquí, confío en que al menos no le desagrade lo que encuentre.

Así que nada. Allá vamos.

1 comentario: