Sus Meditaciones, libro escrito para su hijo (menudo legado, menudo regalo), es un prodigio del pensamiento y de la Literatura.
Copio aquí una pequeña cita, una de tantas, que me parece soberbia.
"Es ridículo no huir de la propia
maldad, lo cual es posible, y huir de la de los demás, lo cual es imposible.
Cuando tú hayas obrado bien y
otro recibido esa buena acción, ¿por qué buscas todavía una tercera cosa además
de éstas, igual que los locos? ¿Parecer que has obrado bien, o lograr una
recompensa?
Teniendo en cuenta que tu deber
es ser un hombre bueno y qué es lo que exige la naturaleza humana, cumple con
aquél sin dejarte doblegar y como te parezca más justo, únicamente con
benevolencia, modestia y sinceridad."
No hay mucho más que añadir.
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