miércoles, 4 de enero de 2017

La debilidad de una sociedad.

Hace mucho, antes de que empezase a respirar estos aires de indiferencia ante todo lo que estaba y está ocurriendo, indiferencia casi obligada viendo la apatía generalizada por, no ya tratar de alcanzar la excelencia en nuestra sociedad, sino por no ser mediocres hasta el tedio en nuestras conductas más elementales, era yo dado a frecuentar foros donde se comentaban noticias de actualidad y tal, y, bueno, un día, en respuesta a uno de esos individuos que Quevedo calificaría como estúpidos, encontré este comentario de un forero que quiero guardar aquí porque me pareció tan interesante como cierto. Y era este:

"Es digno de un estudio sociológico ver cómo las personas se identifican a una u otra cosa de manera absoluta: soy gay, soy feminista, soy socialista, soy negro, soy amarillo, soy nazi, soy liberal, soy no sé qué... Esa es su identidad primordial. Cuando los individuos hacen suya esa identidad como primordial, empiezan a buscar condiciones ventajosas respecto al colectivo (lobbys) utilizando diversas técnicas, como el victimismo, la manipulación histórico​/científica, el ardid del progreso (el cambio es necesariamente bueno), etc. El problema de esta miríada de grupúsculos que sólo miran su propio ombligo es que las luchas colectivas: la educación, la sanidad, la desigualdad económica... se resienten porque el colectivo, el pueblo, está dividido en luchas menores, circunstanciales, ultraminoritarias. Y eso hace el juego del poder, que además lo sabe muy bien y por eso favorece esas luchas minoritarias: 'gays', 'feministas', 'antiracistas'... bla bla bla...."

Me vino a la memoria porque me he enterado de que unos valencianos quieren, junto con unos vecinos murcianos, hacerse independientes. Y me dió la risa. 

Por cierto y ya que estamos, añado la cita de Quevedo:

"Todos los que parecen estúpidos, lo son y, además también lo son la mitad de los que no lo parecen."

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